viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Y qué más dará lo que piensen?

Voy a seguir embobandome con su cara de niño bueno, a sonreír cada vez que me guiñe el ojo. Voy mirarle disimuladamente sin que se de cuenta, a seguir soñando con sus te quiero, con sus besos desprevenidos, y si, también voy a recordar cada uno de los momentos a su lado, porque solo son nuestros. Y quizás lo echo de menos; porque él fue el primero que me hizo sentir de esta manera, solo él sabia cómo hacerme reír sin parar, solo él sabía lo mucho que me gustaban sus besos, que me mordiera el labio, o que me abrazara por detrás, solo él sabe muy bien todo lo que me hizo sufrir, todo lo que di por él, todas las locuras que hice por amor, su amor. Porque le quería como a nadie nunca he vuelto a querer. Y ahora ese chico de ojos café y sonrisa perfecta es pasado. Pero quiera o no; dónde hubo fuego, cenizas quedan y solo hace falta una chispa para que ese fuego vuelva a arder.

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